Conciencia Emocional

Vivir el presente para construir el futuro

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El extraordinario poder de vivir en el día de hoy.
Si todas las personas fuéramos capaces de vivir en el momento presente, realmente estaríamos a salvo de cualquier tipo de preocupación o sufrimiento. Esto de vivir en el día de hoy, que parece una obviedad, es básico para poder sentir y tener una vida plena.

A nivel físico, es obvio que vivas en el día de hoy. No es posible que una persona físicamente viva en el día de ayer o en el día de mañana, porque las leyes de la naturaleza lo impiden. Pero a nivel mental, a nivel emocional, a nivel sentimental es muy común que vivas arrastrándote y culpándote de errores que has cometido en el pasado, o bien temiendo el futuro.

El futuro no se piensa, se crea, y si lo creas basándote en el miedo, lo estás creando de forma negativa. Y esta creación te causa un efecto que se traduce en sentimientos de miedo o angustia en el presente.

Vivir el día de hoy significa disfrutar el momento presente, valorar todas las cosas positivas que tienes en el día de hoy.

Si lo miras con objetividad, siempre habrá miles de cosas por la que tienes que estar agradecido. Siempre habrá montones de situaciones que harán que otra persona desee estar en tu lugar, porque siempre habrá alguien que necesite las cosas que tú tienes. Por ejemplo:

si tienes padres, hay personas que no los tienen;
si puedes ver con tus ojos, hay personas que no pueden ver;
si tienes agua para beber, hay personas que tienen que andar kilómetros para acceder a beber agua;
si puedes respirar por ti mismo, hay personas que necesitan hacerlo a través de una máquina;
si tienes unos calcetines, hay personas que tienen los pies helados sin unos calcetines;
si tienes hijos, hay personas que desearían haber tenido hijos;
si tienes un teléfono para hablar, hay personas que tienen que caminar kilómetros para poder comunicarse con sus seres queridos.
Y así con todo lo que te rodea.

Siempre tendrás miles de motivos para dar gracias por tu vida. Otra cosa diferente es que, si estás en el polo negativo, no seas capaz de ver las cosas maravillosas que tienes en tu vida hoy.

Para sentirte armonioso y con seguridad contigo mismo, es importante que no utilices tu memoria para recordar imágenes o sentimientos negativos que te provoquen sufrimiento, ya que si haces esto lo que realmente estarías haciendo sería traer ese sufrimiento al día de hoy.

Igualmente, es realmente importante no gastar el momento presente en construir tu futuro de la forma que no quieres, en pensar para mañana cosas negativas que te causan sufrimiento en el momento presente, como por ejemplo: “no me va a alcanzar el dinero el mes que viene”, “nunca voy a aprobar el examen”, “nunca voy a encontrar trabajo”, “nunca voy a tener pareja”, etc.

Esto es construir el futuro de forma negativa en el momento presente, y eso te hace sufrir. Por todo esto, es muy importante que estés alerta a lo que piensas y sientes en el momento presente, y esto lo haces a través de tu propia observación.

Con la observación vas a percatarte de tu realidad, de lo que eres y de lo que no eres, de lo que es pasado y de lo que es futuro. Con la observación vas a ser consciente del verdadero momento presente, del verdadero día de hoy.

Para ayudarte a vivir en el hoy le debes decir a todos tus errores del pasado que te estén provocando sentimientos de culpabilidad y sufrimiento en el día de hoy:

PERDONO Y BORRO ESE ERROR DE MI VIDA
TE BORRO
ME PERDONO POR LE MAL USO DE LA ENERGÍA

Y le vas a decir a los pensamientos y sentimientos sobre el futuro que no quieres que sucedan y que te estén provocando sufrimiento en el día de hoy:

TE QUITO PODER. BORRO ESTE ARQUETIPO MENTAL DE MI VIDA.
Aunque este ejercicio te cueste, y necesites repetirlo muchas veces hasta que verdaderamente te perdones y borres ese error que cometiste de tu mente y, por tanto, de tu vida. El pasado sólo existe en la mente de quien lo piensa.

El pasado sólo existe cuando piensas en él, y si dejas de pensar en él se marchita y se olvida. Es como una planta que dejas de regar y se muere.

Pues eso mismo tienes el poder de hacer con los sentimientos del pasado que te están provocando sufrimiento en el futuro. A la decisión siempre la vas a tener tú libremente, ya que sólo tú, nadie más, tiene la capacidad de decidir qué pensar, qué sentir y en qué centrar tu atención. Y a eso no lo puede decidir ni tu madre, ni tu hijo, ni tu marido, ni tu gobierno: sólo lo puedes hacer tú como ser libre e individual.

¿Todo tiempo pasado fue mejor?

¿Cuántas veces has escuchado esa frase que dice “todo tiempo pasado fue mejor”? ¿Puedes estar de acuerdo ante tamaña afirmación? De ninguna manera. ¿Para qué vives si lo haces pensando todo el tiempo que nada mejor te queda por delante? Encarar la vida con una actitud mental positiva, proyectando a futuro y esperando de este lo mejor, es el punto de partida para dejar atrás todos los malos presagios.

¿Qué sentido tiene pensar que el pasado siempre será mejor que lo que viene? Ninguno, claro está. Con esa mentalidad, difícil será tu progreso y sólo vivirás atado a recuerdos. Sí, es probable que de vez en cuando no venga nada mal recordar las cosas que has hecho bien y las que has hecho mal. Pero sólo como una herramienta a futuro. Aprender de los aciertos y errores es la única forma de mirar el pasado con una actitud positiva, para plantear un futuro lleno de esperanzas y positividad.

La clave de tu futuro está en tu vida diaria

¿Cuántas veces has sentido que la vida te está dando mensajes? ¿No estás conforme con tu vida cotidiana y ello se pone de manifiesto? Entonces, probablemente, estás desoyendo los mensajes que la vida diaria te da a cada paso. Es que, en tu realidad de todos los días se percibe lo que eres, lo que sientes y, también lo que serás. Allí, de un modo u otro, está encerrado tu futuro.

Por esto mismo es que es tan importante hacerle caso a esos mensajes que recibes día a día de tu vida. Un rechazo, una mala acción en tu contra o un desaire pueden estar diciendo mucho más de lo que tú crees en apariencia. También una buena respuesta, una sonrisa o una palabra de aliento hablan claro de algunas cuestiones. Esos motivos, sean buenos o malos, pueden estar indicándote que estás haciendo las cosas bien o mal. Y deberás tenerlas en cuenta para tu futuro, ya que él dependerá directamente de ti.

A veces no hay nada mejor que detenerse a pensar al final del día qué has hecho bien y qué mal. A meditar en el por qué de las acciones y no dejar todo librado al azar y creer que son caprichos del destino. En las cosas de todos los días, están las respuestas de lo que necesitarás para progresar como persona en un futuro.

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