Nutrición

¿Son buenos los embutidos para nuestro cuerpo?

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Los encontramos en todos los supermercados, concretamente en la sección de alimentos refrigerados. Se trata de los embutidos, una manera de consumir carne preparada de forma rápida y que tanto usamos para meriendas o almuerzos que consideramos saludables.

Los embutidos son un alimento presente sobre todo en la dieta infantil. Es una forma fácil de dar a los más pequeños un alimento considerado por muchos saludable y lleno de nutrientes mucho mejor que la bollería industrial que inunda las meriendas infantiles. Pero es importante que nos paremos a estudiar la composición de la mayoría de embutidos y sepamos si realmente es tan bueno para nuestra salud.

El embutido es una forma barata de consumir carne. Existen diferentes tipos, y es que en el precio interviene el tipo de carne que se utiliza para su elaboración. Normalmente recurrimos a este tipo de alimento por su comodidad y por el precio, pero tenemos que saber qué es lo que comemos, ya que en la elaboración de la mayoría de embutidos se suelen utilizar carnes de calidad más baja que el resto.

Casi todos los embutidos utilizan en su elaboración carne de cerdo, incluso en los que presumen ser de pavo o pollo aparecen ciertas cantidades de carne de cerdo. El tipo de carne que los componme suele proceder de los despojos y piezas que se desechan a lo largo del proceso de elaboración de otros productos como el jamón serrano, los jamones cocidos, las chuletas…
Todo lo que se desecha y no sirve para venderse se tritura y es con lo que se fabrica cierto tipos de embutidos como el chopped, la mortadela…

En este caso la calidad de la carne deja mucho que desear, ya que su contenido proteico es escaso y de no muy buena calidad. Por el contrario las grasas abundan y sobre todo saturadas que perjudicarán en gran medida nuestro organismo.

Aunque existen otro tipo de embutidos de mejor calidad. Para su elaboración se obtienen carnes consideradas nobles. Entre ellos podemos destacar todos los embutidos serranos cuya carne y ácidos grasos son de buena calidad, ya que los cerdos de los que proceden han sido criados en libertad y alimentados con bellotas. La pechuga de pavo y de pollo también son otro ejemplo, y es que solamente contienen este tipo de carne.

Sí que es cierto que la diferencia de precio entre estas carnes es notable, pero la calidad también, y es que la ingesta habitual de embutidos de mala calidad puede intoxicar nuestro organismo poco a poco, no sólo con la grasa, sino también con sustancias nocivas para el cuerpo como residuos que pueden causarnos más mal que bien a nivel orgánico, además de suponer una amenaza. No debemos olvidar que estos embutidos en muchos casos no están preparados adecuadamente para ser consumidos sin antes cocinarlos.

Es importante que siempre antes de consumir un embutido tengamos en cuenta su procedencia y el tipo de carne que se ha utilizado para su elaboración. No tenemos que descuidar esto pues de ello depende que lo que comamos nos alimente o por el contrario nos perjudique.

Ingredientes de los embutidos:

• Al ser su principal ingrediente la carne animal (sobre todo de carne de res y puerco) no son productos que aporten energía sino todo lo contrario, la consumen, causando somnolencia y una digestión larga y muy difícil. Además, la carne animal se pudre rápidamente en el estómago y se queda gran parte del tiempo en los intestinos debido a que estos son largos y tienen forma circular, están preparados para conservar los alimentos, no los pueden expulsar rápidamente aunque estén en estado de putrefacción. Esto causa lo que se llama toxemia, una acumulación de toxinas y bacterias muy nocivas.

• Al contener carne animal, todos estos productos resultan ser una gran fuente de grasas saturadas, las cuales aumentan el colesterol de la sangre y predisponen al cuerpo de todo tipo de enfermedades cardiovasculares. Al aportar muchas calorías y una alta cantidad de ácidos grasos saturados (40-50 por ciento), son productos predisponen con mucha facilidad a la obesidad. Hay quien dice que “incluso un pequeño abuso de grasas saturadas puede ser demasiado”, además de que los dietistas afirman que la manera más sensata de controlar el nivel de grasas en la sangre, y en todo el organismo, es con una dieta que no contenga grasas de origen animal, y que sí sea rica en alimentos de origen vegetal y en fibra.

• Carecen de fibra, esencial para la sana evacuación. Por lo tanto, todos los embutidos de origen animal favorecen el estreñimiento, la colitis, las hemorroides, la toxemia y la formación de divertículos.

• Al ser productos cocinados o procesados, pierden prácticamente todos sus aminoácidos, siendo productos carentes de todo valor nutritivo, por lo que muchas empresas añaden vitaminas adicionales.

• Su contenido de agua es relativamente bajo, oscila entre un 30 y un 60 por ciento; bastante más bajo, por lo tanto, que el de la carne.

• Tienen un gran contenido de sal. El exceso de consumo de sal genera a la larga insuficiencias renales, piedras en los riñones y cálculos en la vesícula, problemas de hígado, reumatismo, retención de líquidos, irritaciones intestinales, problemas de sangre, venas (varices), corazón y demás. Además, el exceso de sal seca la piel y le causa todo tipo de afecciones y propicia la caída del cabello prematuramente.

• Se le añade ya sea sacarosa, lactosa, dextrosa, glucosa, jarabe de maíz y/o almidón, que son los azucares más usados en la elaboración de los embutidos, y los cuales dan sabor y disfrazan la sal, pero sobre todo producen ácido láctico, reacción esencial para los embutidos fermentados. Todos estos azucares son especialmente nocivos para la salud en general, entre una larga lista de efectos nocivos, crean desbalances en los minerales del cuerpo, origina que la sangre se caliente, irrita y degenera el sistema nervioso y afecta severamente al páncreas y el hígado.

• Su contenido en hidratos de carbono es muy bajo.

• La carne es una de las mayores formadores de ácido úrico y amoniaco, sustancias que predisponen al cáncer.

• Muchos de ellos están adicionados con féculas de arroz, patatas, calabaza, etc.

• A muchas salchichas, sobre todo las más comerciales, les agregan almidones modificados para darle textura y volumen y mejorar su apariencia y sabor, y para hacerlas más baratas. Contienen, además, ácidos y conservadores como el nitrito, el ácido monocloroacético, sulfitos, etc., además de colorantes para darles su apetecible color rosado. Como la lista de conservadores puede ser muy larga, nos limitaremos a decir que la mayoría de ellos no son aceptados para el uso de alimentos por todas las contraindicaciones que presentan.

• Y por último, habría que señalar que la alimentación para el ganado o los animales del consumo humano contiene en la mayoría de los casos hormonas, antibióticos, tranquilizantes, bolitas de residuos cloacales, etc.

4 Comments

  1. Lunna Del Mar

    Lunna Del Mar

    24/03/2016 at 03:20

    Jireh Josue eso incluye los hot dogs

    • Marta de la Torre

      Marta de la Torre

      24/03/2016 at 11:34

      Vi un video horrible donde se veía cómo hacen las salchichas de frankfurt,bratswurks etc… Embutidos…tiran a una trituradora toda clase de animales distintos tal cual,enteritos,con todo;Pelo,piel,pezuñas…y después a esa masa triturada le ponen los químicos oportunos, tanto tiempo sin saber lo que era y realmente sólo de pensarlo ya no me extraña que sea dañino a la salud. Aún y así hay personas que aún que se lo explique lo siguen comiendo ?.

    • Lunna Del Mar

      Lunna Del Mar

      24/03/2016 at 11:36

      Si eso es asi!
      Yo no los como por nada del mundo…y le estoy explicando eso a mi nene. Gracias por aportar!

    • Marta de la Torre

      Marta de la Torre

      24/03/2016 at 11:46

      Gracias a ti 😉 Lunna Del Mar

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