Inteligencia Emocional

QUÉ ES LO QUE TU MIRADA DICE DE TI

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Adéntrate en el apasionante mundo del lenguaje no verbal conociendo qué es lo que tu mirada dice de ti, qué es lo que te está transmitiendo verdaderamente la persona que tienes enfrente, cómo es según si mirada…todo ello leyendo este post…

Más del ochenta por ciento de la información que recibimos es no verbal. Da igual lo que digan nuestras palabras si nuestros movimientos, mirada o expresiones faciales dicen lo contrario.

El lenguaje no verbal es la base de las primeras impresiones y se realiza de forma inconsciente. A nuestro cerebro no le gusta mentir, así que aunque nuestra boca diga una cosa, nuestro lenguaje corporal y nuestra mirada dirá todo lo contrario.

Es muy difícil controlar algunos aspectos de este lenguaje no verbal: podemos aprender a tener quietas las manos, por ejemplo, si estamos nerviosos, pero es más complicado evitar transpirar o que las pupilas se dilaten.

La mirada es uno de los fuertes de esta comunicación no verbal, Las pupilas se dilatan cuando algo nos atrae, y nuestro contacto visual puede determinar si lo que nos dice un interlocutor nos aburre o él mismo nos desagrada.

Dicen que la mirada es el espejo del alma. No nos damos ni cuenta de la importancia que otorgamos a los ojos en su papel de comunicadores “tenía una mirada de hielo” “le fulminó con la mirada”…

La pupila de nuestro ojo reacciona dilatándose o contrayéndose según nuestro estado interno. Es por ello que los ojos claros nos suelen parecer más atractivos, ya que es más fácil percibir (aunque lo hagamos de manera inconsciente ) las emociones positivas.

En una conversación se suele mantener el contacto visual directo entre un 40 y un 60% del tiempo total.

De manera inconsciente, nuestro cerebro intenta recuperar información, o piensa qué hay que decir, o cómo mentir… y eso se traduce en que nuestros ojos miren arriba, a los lados, para abajo… y derecha o izquierda.

Así que como puedes comprobar mostrar atención a nuestra mirada y a la de los demás nos dice mucho más de lo que parece “a simple vista”….

QUÉ DICEN TUS OJOS:

  • Una persona que parpadea demasiado, seguramente está nervioso, se aburre o siente desconfianza. Inconscientemente, al pestañear estamos bloqueando la visión de la persona que tenemos enfrente.
  • Variación de las pupilas. Son cambios muy sutiles que a veces están escondidos por la intensidad de la luz del lugar donde estemos. Generalmente, las pupilas dilatadas significan que algo nos gusta. Las pupilas contraídas son símbolo de hostilidad. Si experimentamos empatía con nuestro interlocutor tendremos ambos el mismo tamaño de pupilas, gracias a nuestras neuronas espejo.
  • Las personas inseguras y mentirosas son incapaces de mantener la mirada, hecho que reduce su credibilidad. Sin embargo, si haces una pausa antes de responder, se gana el tiempo necesario para acceder a la información o saber cómo formular la respuesta.
  • Mirar a los ojos mientras se hace una petición es útil para aumentar tu capacidad de persuasión.
  • Cuando hablamos de temas personales que nos incomodan, disminuimos el contacto visual.
  • Levantar las cejas: es positivo hacerlo ante personas a las que queremos agradar, implica falta de miedo.
  • Mantener la mirada: si eres mujer y coqueteas estableciendo contacto visual durante un par de segundos para después bajar la mirada, indica interés sexual (las miraditas de toda la vida)
  • Bajar la cabeza y levantar la vista. Es otro de los trucos femeninos para atraer a los hombres, denota sensualidad y sumisión.
  • Mirar hacia los lados, expresa aburrimiento, de manera inconsciente, estás buscando una vía de escape.

Distintas clases de miradas:

  • Alucinada: mirada fija, carente de dirección, se la denomina “mirada de los locos”, y si es permanente es señal de desequilibrio psíquico. Se la observa en psicópatas o en personas drogadas,
  • Apagada: signo de astenia psíquica. En los niños refleja sufrimiento por estrés escolar, perturbaciones afectivas o mala salud. Cuando es vidriosa es ya una alerta a tener en cuenta.También se observa en personas asociales o equizofrénicos, paranoicos, epilépticos. La encontramos también en personas con algún grado de perversión, especialmente en aquellos faltos de valores humanos.
  • Apasionada: poderosa y penetrante se halla en personas con cierto grado de heroísmo, orientada hacia ideales activos. Puede ser también comunicativa, cálida. Si es constante rígida y estereotipada es propia de personas insaciables o vengativas…de fanáticos, extremistas.
  • Armónica: transmite calor, bondad, empatía, pureza de corazón, discreción y amor incondicional
  • Atenta: ojos brillantes y fijos, se observa en gente apasionada, voluntariosa, trabajadora y ambiciosa. Si es constante denota una patología nerviosa u obsesiva.
  • Átona: sin brillo y de párpados flácidos, expresión vaga y perdida. Inclinación al sentimentalismo, el ensueño, la melancolía. Es la mirada propia de los artistas acompañada de ojos hinchados y también de los científicos. La hinchazón muestra receptividad, alejamiento del mundo, y también debilidad, tristeza y retención de líquidos y mal drenaje linfático.
  • Bizca: puede ser señal de fatiga nerviosa pasajera, se da entre artistas y creadores.
  • Directa: leal, sincera y entusiasta. Trasmite afectividad y a veces valores morales.
  • En blanco: ojos rodeados de esclerótica blanca indican fatiga, enfermedad, si están hundidos fatiga pulmonar.
  • Extasiada: el iris hacia arriba, es la mirada de los devotos al orar o de los yoguis en trance, indican una desconexión total con el mundo.
  • Fija: si es pasajera denota sorpresa, maravilla o susto. Si es permanente señala ideas fijas u obsesión. Muchos alienados , delincuentes y criminales tienen una mirada fija permanente.
  • Firme: expresión de voluntad y decisión. Viva, elocuente y exprsiva como la de los marinos y los habitantes del desierto acostumbradas a mirar a gran distancia, teñidas de melancolía y bondad.
  • Interiorizada: habitual en intelectuales, aire ausente, flotante, poco móvil, pero abierta y receptiva.
    Mórbida: febril, oscura, pasional y tumultuosa. Cargada de luchas, sufrimientos y tortura psíquica, propia de drogadictos y alcohólicos.
  • Tiránica: fría y despiadada, imperturbable.
  • Tónica: gran agudeza visual, concreta, rápida, pragmática. En personas aventureras, dinámicas, alegres y sensuales.
  • Turbadora: pesadez, lentitud e indiferencia. Enigmática, lasciva y seductora.

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