Cancer

La Relación Entre la Grasa y el Cáncer

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La obesidad es a menudo un factor ignorado que puede contribuir a un mayor riesgo de cáncer, sin embargo, menos del 10 por ciento de las personas en Estados Unidos conocen de esta relación.1

Según el Instituto Nacional del Cáncer,2 se estima que 84,000 casos anuales de cáncer están relacionados con la obesidad. La obesidad también puede afectar la eficacia de los tratamientos de cáncer.

Con el aumento de las tasas de obesidad entre los niños pequeños en particular, entender esta relación es de vital importancia.

La obesidad infantil se ha triplicado desde 1980, y uno de cada cinco niños tiene sobrepeso a los seis años; el 17 por ciento de los niños y adolescentes son obesos.3 Desafortunadamente, la obesidad infantil se ha vuelto tan frecuente que muchos padres no reconocen que sus hijos de hecho tienen sobrepeso.4

La investigación5 ha confirmado este cambio de percepción, llegando a la conclusión de que los niños con sobrepeso/obesos son ahora casi 25 por ciento menos propensos a ser percibidos como personas con sobrepeso en comparación con la década anterior.

Aunque la aceptación del cuerpo es una cosa positiva, también puede ser peligrosa si los factores de riesgo potentes para la enfermedad letal son simplemente ignorados como partes del proceso “normales.”

Como se señaló en un comunicado reciente sobre la obesidad y el cáncer de la Sociedad Americana de Oncologia Clínica 6 (ASCO por sus siglas en inglés), la obesidad “se le está adelantar rápidamente al tabaco como la principal causa prevenible de cáncer.” Para hacerle frente a esta causa de cáncer, ASCO ha establecido una “iniciativa multifacética,” que incluye:

Educación para crear conciencia sobre la evidencia que vincula la obesidad y el cáncer

Herramientas y recursos para ayudar a los proveedores de oncología a tratar la obesidad con sus pacientes
Investigación

Abogar por políticas y sistemas de cambio para hacerle frente a los factores sociales que contribuyen a la obesidad y mejorar el acceso a los servicios de control de peso en pacientes con cáncer

Los Alimentos Procesados ​​Causan Obesidad y Epidemias de Cáncer

La epidemia de la obesidad está directamente relacionada con el consumo excesivo de azúcar (prácticamente todos los alimentos procesados ​ están cargados de azúcar y fructosa oculta, incluyendo alimentos infantiles y alimentos pensados ​​ser “alimentos saludables”), y esto también es un importante factor determinante para la epidemia del cáncer.

El vínculo entre un consumo alto de azúcar, la obesidad y el cáncer se puede resumir en dos palabras: la resistencia a la insulina. Tanto la obesidad como el cáncer pueden presentarse cuando el cuerpo pierde su capacidad de quemar grasa como combustible.

El azúcar también causa inflamación crónica, lo que también aumenta el riesgo de cáncer. Y, como se señala en el artículo6 presentado por CNN:

“El tejido graso también produce hormonas llamadas adipoquinas, que pueden estimular o inhibir el crecimiento celular7… Si estas hormonas están fuera de equilibrio, el cuerpo no podrá combatir adecuadamente el daño celular.”

Una de las maneras más efectivas para revertir la resistencia a la insulina es el ayuno intermitente, junto con algunos cambios básicos en su alimentación, que es parte de la restricción de su consumo de azúcar y fructosa y la sustitución de carbohidratos con grasas saludables.

Estudios Muestran la Relación Entre la Obesidad y el Cáncer

Un número de estudios han relacionado la obesidad con un mayor riesgo de una docena de diferentes tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de colon, esófago, riñón, mama y páncreas, así como un mayor riesgo de morir de la enfermedad:

Un estudio8 de 16 años de duración, publicado en el 2003, que incluyó a más de 900,000 personas en los Estados Unidos encontró que los participantes obesos eran más propensos a ser diagnosticados y morir de cáncer, en comparación con los de peso normal
Según los autores, la obesidad “podría ser responsable del 14 por ciento de todas las muertes por cáncer en hombres y 20 por ciento de las mujeres”

Un informe reciente publicado en la revista Cancer Research9 proyecta que la incidencia de cáncer y muerte por cáncer en los Estados Unidos seguirá aumentando en la próxima década y media, en gran parte debido a las crecientes tasas de obesidad

Un estudio reciente que involucró a 80,000 pacientes con cáncer de mama encontró que las mujeres pre-menopáusicas con un índice de masa corporal (IMC) de más de 30 tuvieron una probabilidad de muerte de un 21.5 por ciento, mientras que las mujeres con IMC promedio tuvieron una probabilidad del 16.6 por ciento de morir de la enfermedad

Un estudio reciente publicado en la revista revisada en pares JAMA Internal Medicine11 encontró que la mayoría de los adultos (poco más del 71 por ciento) obtienen el 10 por ciento o más de sus calorías diarias a través de azúcar añadido. Aproximadamente el 10 por ciento de los adultos en los Estados Unidos obtienen el 25 por ciento o más de sus calorías diarias del azúcar.

En promedio, en Estados Unidos las personas consumen alrededor de 350 calorías de azúcar al día, lo que equivale a cerca de 22 cucharaditas, y esta es una receta infalible para la mala salud crónica…

En el estudio de JAMA recién mencionado, los que consumieron el 21 por ciento o más de sus calorías diarias en forma de azúcar tuvieron el doble de probabilidades de morir de enfermedades del corazón en comparación con los que consumieron siete por ciento o menos de sus calorías diarias de azúcar añadido. El riesgo casi se triplicó entre los que consumieron el 25 por ciento o más de sus calorías diarias provenientes de azúcar añadido.

Pero el cáncer también es alimentado por el exceso de azúcar, mientras que aquí no fue evaluado el riesgo de cáncer, no hay duda de que el riesgo de cáncer aumentará junto con el riesgo de enfermedades del corazón…

Su Cuerpo tiene una Capacidad Limitada para Procesar el Azúcar

El problema principal con el azúcar y la fructosa procesada en particular, es el hecho de que su hígado tiene una capacidad muy limitada para metabolizarla. Según el Dr. Robert Lustig, puede utilizar cerca de seis cucharaditas de azúcar por día sin ningún problema, a menos que haga ejercicio vigoroso. Pero la persona promedio consume 22 cucharaditas de azúcar al día.

Todo ese exceso de azúcar se metaboliza en grasa corporal y causa todas las enfermedades metabólicas crónicas que enfrentamos hoy en día, incluyendo el cáncer.

Cuatro gramos de azúcar equivalen a una cucharadita, y yo recomiendo firmemente limitar su consumo de fructosa al día a 25 gramos o menos de todas las fuentes, incluyendo las fuentes naturales como la fruta. Eso equivale a poco más de seis cucharaditas de azúcar al día.

Si usted es parte del 80 por ciento que tienen resistencia a la insulina o leptina (sobrepeso, presión arterial alta, diabético con sobrepeso o toma un medicamento de estatinas), lo mejor será restringir su consumo total de fructosa a sólo 15 gramos por día, hasta que se haya normalizado su nivel de insulina y leptina.

Mientras que la falta de ejercicio sin duda juega un papel en el aumento de las tasa de obesidad12 entre niños y adultos, es importante entender que el ejercicio no puede contrarrestar los efectos de una mala alimentación.

Aquí la industria alimentaria tiene la responsabilidad, que hasta ahora, no ha aceptado. Se gasta anualmente más de $1.8 billones en comercializar comida chatarra a niños,13 mientras que incitan el aumento de la obesidad y luego promueven el ejercicio.

Estos alimentos chatarra procesados ​​también están cargados de sustancias químicas similares a las hormonas que contribuyen aún más al cáncer y otros problemas de salud. En resumen, la actual generación de niños criados mediante una alimentación a base de alimentos procesados ​​tiene un riesgo mucho mayor de problemas de salud devastadores que sus padres, gracias a la industria de alimentos procesados.

Los riesgos son significativos. En las niñas, la obesidad las expone a niveles más altos de estrógeno debido a que el estrógeno se produce y se almacena en el tejido graso. Las niñas que tienen exceso de grasa corporal, por lo tanto tienen más estrógenos y leptina, lo que puede conducir a la resistencia a la insulina y el desarrollo de más tejido graso, lo que produce aún más estrógeno–un círculo vicioso que puede resultar en la pubertad prematura, y elevar el riesgo de cáncer sensible al estrógeno, como el cáncer de mama en años futuros.

Interpretar la Conexión de Azúcar y Cáncer

Las células cancerosas necesitan glucosa para prosperar, y si usted tiene resistencia a la insulina, no importa si esa glucosa proviene de agregados de azúcar, fructosa, o granos. Con el fin de matar de hambre a las células cancerosas o evitar que se formen en primer lugar, tiene que eliminar su fuente primaria de alimento, es decir, los azúcares, los cuales incluyen todos los carbohidratos no vegetales.

En 1934, Otto Warburg recibió el Premio Nobel por sus investigaciones sobre la fisiología de las células del cáncer, que demostró claramente que las células de cáncer requieren más azúcar para prosperar. Por desgracia, muchos oncólogos aún no han comprendido plenamente la importancia de este conocimiento, ni tampoco lo aplican cuando crean un plan de tratamiento para el cáncer. Sin embargo, no toda la gente lo entiende. Lewis Cantley, director del Centro de Cáncer en el Centro Medico Beth Israel Deaconess de la Escuela de Medicina de Harvard, ha señalado que hasta el 80 por ciento de todos los cánceres están “impulsados por mutaciones o factores ambientales que trabajan para mejorar o imitar el efecto de la insulina sobre las células tumorales incipientes.”14

Incluso en términos de tratamiento, el cáncer ha demostrado responder a la alimentación. Una dieta cetogénica, que es alta en grasa saludable y muy baja en contenido de azúcar, especialmente para aquellos que son resistentes a la insulina, ha demostrado revertir el cáncer en muchos casos, y la investigación muestra una gran promesa en este ámbito. Puede ser muy útil para tratar la resistencia a la insulina subyacente. Una vez que solucione su resistencia a la insulina normalmente no requerirá la dieta cetogénica. Investigaciones recientes15 se han sumado a la base de conocimientos, mostrando que el azúcar no sólo alimenta el cáncer existente; también aparece iniciar el crecimiento del cáncer. Como lo reportó Greenmedinfo.com,16 este estudio:

“…Proporciona evidencia que el aumento de la activación glocolítica en sí, puede ser un evento oncogénico…” Es decir, la activación del metabolismo a base de azúcar en una célula – impulsada tanto por la presencia de mayores cantidades de glucosa y los mayores receptores de glucosa en la superficie de la membrana celular (es decir, “expresión exagerada de un transportador de glucosa”) – dispara la aparición del cáncer. Por otra parte, el estudio encontró que “Por el contrario, la reducción forzada de la captación de glucosa por las células de cáncer de mama causó reversión fenotípica.” En otras palabras, interfirió con la disponibilidad y absorción de azúcar en las células, lo que ocasionó que las células de cáncer RREGRESARAN a su función estructural de pre-cáncer (fenotipo).

Para Solucionar la Resistencia a la Insulina, Debe Reducir el Consumo de Azúcar

Si tiene sobrepeso, el paso número uno es reducir su consumo general de azúcar y granos. Le recomiendo mantener su consumo total de azúcar/fructosa por debajo de los 25 gramos al día, o tan bajo como 15 gramos al día si usted tiene problemas de salud relacionados con resistencia a la insulina y leptina, como la presión arterial alta, diabetes o enfermedades del corazón, hasta que su sensibilidad insulina/leptina se haya restablecido. Una de las maneras más fáciles para reducir drásticamente su consumo de azúcar y fructosa es cambiar a una alimentación de productos enteros, sin procesar, ya que la mayor parte del azúcar en su alimentación proviene de comida procesada. Lo ideal sería:

Evitar el azúcar/fructosa procesada, granos y alimentos procesados

Llevar una alimentación saludable a base de alimentos enteros, idealmente orgánicos, y reemplazarlos carbohidratos de granos con:

Grandes cantidades de vegetales

Cantidad baja a moderada de proteínas de alta calidad (carnes de animales alimentados con pastura y criados orgánicamente)

Cantidad indiscriminada de grasa saludable (saturada y mono saturada de animales y fuentes de aceites tropicales). La mayoría de las personas en realidad necesita más de 50-85 por ciento de grasas en su alimentación para una salud optima—una cantidad muy diferente a la actualmente recomendada que es el 10 por ciento.
Otras formas para reducir su consumo de azúcar, incluyen:

Reducir la cantidad de azúcar que agrega a su comida y bebida

Usar Stevia o Lo-Han en lugar de azúcar y/o edulcorantes artificiales. Usted puede aprender más sobre los mejores y peores sustitutos de azúcar en mi artículo anterior, “Sustitutos del Azúcar-lo que es seguro y lo que no”

Utilizar frutas frescas en lugar de frutas enlatadas o azúcar para las comidas o recetas que requieran un poco de dulzura

Usar especias en lugar de azúcar para darle sabor a su comida

El Ayuno Intermitente-Una de las Maneras Más Efectivas para Revertir la Resistencia a la Insulina/Leptina

Una vez que haya abordado su selección de alimentos básicos, puede mejorar aún más sus esfuerzos para perder grasa al incorporar los principios del ayuno intermitente. Hacer ejercicio en ayunas lo llevara a otro nivel. Una forma sencilla de empezar con el ayuno intermitente es simplemente omitir el desayuno, haciendo el almuerzo el primer alimento del día. Por lo general recomiendo este tipo de horario, pero si desea desayunar y cenar en lugar de brincárselos, eso también está bien. La clave es limitar su alimentación a un estrecho lapso de tiempo específico cada día (cerca de 6-8 horas), en lugar de comer cada dos o tres horas, durante todo el día.

El ayuno intermitente es, sin duda, la forma más eficaz que conozco para eliminar la grasa no deseada, eliminar los antojos de azúcar, y normalizar la sensibilidad a la insulina/leptina. El ayuno intermitente ayuda a reajustar su cuerpo para utilizar la grasa como combustible principal y la creciente evidencia confirma que cuando su cuerpo se adapta a la quema de grasa en lugar de azúcar como combustible principal, reducirá drásticamente el riesgo de enfermedades crónicas. Otro mecanismo que hace que el ayuno intermitente sea tan eficaz para la pérdida de peso es el hecho que provoca la secreción de la HGH17– una hormona quema grasa, la cual tiene muchos beneficios bien documentados de “anti-envejecimiento,” salud y fitness.

El ayuno intermitente diario tiende a tener la tasa de cumplimiento más alta, y la creciente evidencia sugiere que el ayuno intermitente puede proporcionar muchos o hasta la mayoría de los mismos beneficios del ayuno más riguroso y más largo. Una vez más, cuando ayuna diariamente, restringe su alimentación a un tiempo específico, como por ejemplo un lapso de ocho horas o menos. Esto se hace todos los días hasta que mejore su resistencia a la insulina/leptina (hasta que se normalice su peso, presión arterial, colesterol o diabetes). Después de eso, sólo tiene que hacerlo tan frecuente como sea necesario para mantener su estado de salud.

Conclusión

Si desea reducir, y en muchos casos prácticamente eliminar el riesgo de cáncer y otras enfermedades crónicas, le sugiero que tome en serio la restricción de su azúcar/consumo de fructosa a 25 gramos por día o menos si tiene problemas de salud relacionados con la insulina—y trate de incorporar el ayuno intermitente.

Una vez más, no es necesario continuar con el ayuno intermitente durante el resto de su vida (a menos que realmente quiera). Creo que la mayoría de quienes son resistente a la insulina/leptina se beneficiarían de hacerlo continuamente hasta que resuelvan sus problemas de resistencia. Sin embargo una vez que su peso se normalice y no tenga alta la presión, niveles anormales de colesterol o diabetes, entonces puede volver a comer comidas con más frecuencia, al menos que la resistencia a la insulina/leptina regrese.

Recuerde, el ejercicio no compensará una alimentación demasiado rica en azúcar, y esa alimentación destruirá muchos de los beneficios del ejercicio. Así que en realidad necesita modificar lo que come y la hora que come si desea eliminar el exceso de peso y reducir el riesgo de cáncer y otras enfermedades crónicas. No hay ninguna fórmula mágica, pero un estilo de vida saludable está a solo unos cambios en su rutina.

Por el Dr. Mercola

1 Comment

  1. Euclides Alejandria

    Euclides Alejandria

    28/07/2016 at 17:36

    Genial

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