Conciencia Emocional

LA GRANDEZA DE AMAR A LOS MAYORES

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Una de las mayores enfermedades sociales y espirituales de nuestro tiempo es la invisibilidad, como mínimo, a la que sometemos a nuestros ancianos. La grandeza de amar a los mayores es la grandeza del alma que no se aparta de los ciclos de la vida, la grandeza de quien no teme sus tiempos, de quien no olvida que nuestra auténtica necesidad vital,  tengamos la edad que tengamos, es el amor.

A los niños les resulta sencillo acercarse a los mayores, ellos aun son puros, ellos aun son capaces de reconocer la belleza del alma en una mirada enmarcada en pieles arrugadas, y la descubren porque no temen mirarla, porque aun no proyectan en ellos su miedo a envejecer.

Sin embargo a los adultos nos cuesta, nos cuesta mirar sus rostros y saber que inevitablemente ( en el mejor de los casos) ese es nuestro futuro cada vez más cercano y no es sólo el miedo al deterioro físico, ese el menor de todos nuestros miedos.

Vemos sus reflejos mermados, sus memorias dispersas, el ciclo que se cierra volviendo paulatinamente a la dependencia que se tiene cuando aun se es un niño con la diferencia de que a este le queda toda una vida por vivir y el anciano está escribiendo los últimos capítulos de su vida.

Con el mismo pulso torpe con el que aprendimos a escribir…

Por otro lado no tienen cabida en nuestras ajetreadas vidas, aunque es parodójico como en los tiempos que corren hemos llegado a llenar tanto nuestras agendas que tenemos que recurrir a ellos para que cuiden de nuestros hijos…

Si, hay que ser valientes y pacientes para mirar a los ojos al espejo de nuestro futuro, pero precisamente por eso, porque es nuestro futuro, deberíamos ser más amables, crear una sociedad en la que vuelvan a tener el sitio que con su larga trayectoria vital se han ganado, aunque solo sea porque dentro de unos años vamos a necesitar una sociedad así.

¿ Qué ejemplo estamos dando a nuestros hijos si somos incapaces de amar como merecen a nuestros propios padres? ¿ qué podemos esperar de ellos en un futuro cuando nuestra piel se arrugue y nuestras capacidades mengüen?

¿ Cómo empezar a cambiar esta tendencia deshumanizada?

DÉJALO HABLAR ….. porque hay en su pasado un tesoro lleno de verdad, de belleza y de bien. Aunque se exprese lentamente, aunque pierda el hilo, aunque se repita…

DÉJALO VENCER ….. en las discusiones, porque tiene necesidad de sentirse seguro de sí mismo, de saber que aun es capaz.

DÉJALO IR A VISITAR…. a sus viejos amigos porque entre ellos se siente revivir, porque se siente con iguales, con personas capaces de entender sus procesos con las que compartió una sociedad sin pantallas, sin reuniones virtuales, una sociedad que cooperaba en la presencia alrededor de una mesa, en contacto directo

DÉJALO VOLVER….a los sitios en los que vivieron sus aventuras y desventuras, a sus pueblos, a sus lugares favoritos aunque hayan cambiado, al lugar donde recibió su primer beso, donde conoció al amor de su vida…

DÉJALO VIVIR…. entre las cosas que ha amado, porque sufre al sentir que le arrancamos pedazos de su vida, no somos quienes para decidir qué guarda o qué tira, qué tiene importancia o la deja de tener

DÉJALO GRITAR …. cuando se ha equivocado porque los ancianos como los niños tienen derecho a la comprensión.

DÉJALO OCUPAR UN PUESTO…en el coche de la familia cuando vas de vacaciones, porque el próximo año tendrás remordimientos de conciencia si ya no existe más, o simplemente disfrutad de una salida al parque al campo en familia y sin estrés.

DÉJALO ENVEJECER… con el mismo paciente amor con que dejas crecer a tus hijos, porque todo es parte de la naturaleza, no desesperes si tienes que hablar más alto para que te oiga, o si tienes que reducir tu marcha para que pueda caminar a tu lado.

DÉJALO REZAR … como él sabe; como él quiere, porque el adulto mayor descubre la sombra de lo divino en el camino que le falta recorrer.

DÉJALO MORIR … entre brazos llenos de amor cuando llegue el momento, dale y date a ti mismo el permiso para que siga su camino sin las ataduras de un cuerpo que ya no da más de si y acompáñale dulcemente en ese transito hasta que os volváis a encontrar…

No es tan difícil, se trata sólo de asumir que envejecemos en lugar de mirar a otro lado por si se nos contagia lo inevitable, se trata solo de hacer por ellos lo que ellos ya hicieron por nosotros cuando no podíamos valernos solos, lo que desearíamos que hicieran por nosotros cuando volvamos a ese punto, cansados y arrugados…

3 Comments

  1. Beatriz

    24/09/2016 at 06:54

    Ha llegado a mi corazón, siento que está sociedad necesita lugares donde los mayores puedan convivir de manera Humanizada donde no se sientan apartadas, sean escuchadas y queridas.

  2. Rivero Miryan

    Rivero Miryan

    09/09/2016 at 00:58

    Los que tienen abuelo o padres disfrutenlos es algo unico xq la vida no vuelve

  3. Maryte Rojas

    Maryte Rojas

    08/09/2016 at 22:01

    Amen

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