Terapias

El uso de imanes magnéticos en la salud y la herbolaria

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RESUMEN
Magnetoterapia como energetizante. La Magnetoterapia descubrió que el Polo Sur o positivo (+) activa, impulsa y fortalece los procesos biológicos del organismo, es dinamizador, vitalizante y proporciona energía. Por lo tanto, está especialmente indicado en casos de debilidades y desgarros musculares, fracturas de huesos y ligamentos, esguinces, rehabilitación, cicatrización de heridas, etc.

Magnetoterapia como analgésico y antinflamatorio. El Polo Norte o negativo (-) del imán por el contrario es relajante, detiene los procesos nocivos para el organismo y, está principalmente indicado para calmar o suprimir el dolor, así como para combatir procesos inflamatorios.

El Biomagnetismo es un notable sistema terapéutico que fue desarrollado por el Doctor Isaac Goiz de México, a partir del año 1988 en adelante, y que hace uso de potentes imanes para combatir virus y otros gérmenes que están en el trasfondo de muchas enfermedades graves. Los descubrimientos inéditos del Dr. Goiz, como por ejemplo el concepto del “Par Biomagnético”, son tan trascendentes, que sólo las generaciones futuras de profesionales de la medicina, podrán dimensionarlos en sus verdaderos alcances. Por esta razón, los resultados visibles y contundentes del Biomagnetismo, superan notoriamente lo que había conseguido la Magnetoterapia.

El Biomagnetismo del Dr. Goiz en cambio, opera en lapsos de 15 a 25 minutos, con imanes pequeños de alta potencia que se ubican por pares, con ambas polaridades en sitios muy específicos del cuerpo, donde se ocultan virus, bacterias, hongos o parásitos, previamente identificados. Estos gérmenes no resisten el impacto magnético y sucumben, facilitando la recuperación de graves dolencias, en un gran porcentaje de casos.

En el polo positivo se establece una acidosis del órgano afectado, también se acorta la materia y por lo mismo el órgano decrece en sus dimensiones y posteriormente ocurren los fenómenos degenerativos, todo ello en presencia o no de virus patógenos.

En el polo negativo, ocurren fenómenos semejantes pero de polaridad contraria. Se establece una alcalosis del órgano, la distensión de su materia que condiciona un estadio de flogosis y de edema. Posteriormente ocurre la disfunción del órgano, y finalmente procesos degenerativos, y todo ello en presencia o no de bacterias patógenas.
Es importante destacar que los descubrimientos del Dr. Goiz con su Biomagnetismo fueron mucho más allá de lo que anteriormente se conocía como “Magnetoterapia”, que ya había percibido ciertos efectos sedantes, y desinflamantes del polo norte del imán, o bien, estimulantes y aceleradores del crecimiento de las células con el polo sur.

El magnetismo había dado origen a la venta indiscriminada en ciertos países desarrollados, de distintos accesorios como cinturones, fajas, colchonetas, cintillos, parches, etc., magnetizados o provistos de imanes para ser usados con distintos fines terapéuticos. Podemos decir que este uso de los magnetos fue como disparar a la bandada, sin tener claro a lo que le estábamos apuntando (por ello se ganó un cierto desprestigio).

Es evidente que al proporcionarnos un mapa exacto de estos pares de puntos en el cuerpo, el Dr. Goiz con su Biomagnetismo no deja oportunidad de especular con la posible ubicación del magneto. Además, nos dice precisamente el nombre del microorganismo que se ubica en tal o cual punto. Este conocimiento y el peculiar método de diagnóstico, permite el insólito hecho de poder reconocer, en una primera sesión, enfermedades que sólo el paciente sabía que tenía por medio de exámenes previos.

Estos nuevos conceptos médicos ayudarán a la humanidad, de manera más sencilla, eficiente, no onerosa, y sin tanto daño colateral, permitiendo al cuerpo recuperar su nivel energético normal (NEN).

La exposición y desarrollo del “Par Biomagnético”, constituye una herramienta de primer orden para todas aquellas personas que quieran curar, pues aún cuando son complejas sus bases científicas, su metodología es sencilla y accesible, para aquellos que sin tener estudios formales de Medicina, buscan acrecentar, mediante diversas formas, la salud del individuo, de la familia y de la comunidad en su conjunto, esto es, aportando desde la Antropología de la salud.

INTRODUCCIÓN

Nuestra cultura médica actual impuesta a sangre y fuego durante la conquista – no borró del todo los procedimientos y conceptos de la medicina tradicional, que se ha mantenido por la cultura indígena y reaprendiendo por los médicos ortodoxos que finalmente han encontrado elementos prácticos sólidos y resultados clínicos importados; sin embargo, debido a la cultura Helénica impuesta, también sucumbe a la metodología de la medicina occidental y se deja llevar por el concepto analítico y analógico de la sintomatología, de la signología o de la descripción anatomoclínica, que auxiliada por todos los estudios de laboratorio o gabinete, llega a la confección de diagnóstico y tratamiento de orden sintomático, signológico o descriptivo, pocas veces etiológico.

La medicina desde el tiempo de los griegos es concebida como curar sin dañar. Hoy en día, en relación a la medicina alópata, se cuestiona uno su posibilidad de curar: y lo que no queda a discusión, es su factibilidad permanente de dañar de acuerdo a los métodos e instrumentos aplicados. “Por lo tanto, en este mundo globalizado, que reporta fortalezas y debilidades, hemos de reconocer su relación a las primeras y los avances y beneficios que se registran en el campo de la comunicación, entendiendo que este término implica hacer común al conocimiento de todos, un avance o concepto determinado. Es por ello que podemos observar que las llamadas medicinas alternativas que más bien son medicinas tradicionales del hombre, día a día conquistan más gente en todo el mundo ya que además de cumplir con el principio de curar sin dañar, son de fácil accesibilidad a extractos sociales que difícilmente alcanzan los estándares económicos que los médicos alópatas exigen” . Como parte de estas medicinas tradicionales encontramos el biomagnetismo en general y el par biomagnético en particular.

El Dr. Guillermo Bonfil Balata afirma lo siguiente: ¿Qué país sería un México que reivindicara su condición pluriétnica? “Sería un país en el que todas sus pontecialidades culturales existentes tendrían la oportunidad de desarrollarse y probar su vigencia; sería una sociedad nacional que no renunciara a ningún segmento de los recursos que ha creado a lo largo de su historia. Sería un país capaz de actuar en el escenario internacional desde una posición propia y auténtica; un país diferente que sostiene y afirma sus propias metas derivadas de su propia historia. Sólo entonces podría hablarse de una descolonización auténtica, no consistente en entablar una pelea por seguir el mismo camino que nos han impuesto sino definir y andar el camino propio” .

Dentro del campo de la medicina física, existe un capítulo poco abordado: la utilización de los campos magnéticos de mediana intensidad para el diagnóstico, tratamiento y prevención de las patologías.

La magnetoterapia se ha aplicado con un principio unipolar, en disfunciones o lesiones bajo dos conceptos relativamente confirmados:

1. El polo sur como analgésico.

2. El polo norte como antiinflamatorio.

Los campos magnéticos utilizados son de baja intensidad -más o menos 100 a 500 Gauss- por tiempos prolongados (horas o días) y en las zonas con sintomatología clínica. En este trabajo se mostrarán los conceptos de magnetoterapia y se abordará el biomagnetismo y la bioenergética, que por tratarse de un fenómeno vibracional asociado a la medicina, podemos conceptuar como “médico” o “medicinal”.

OBJETIVO

Establecer y dar a conocer el Biomagnetismo, como una terapia alternativa que puede brindar a un mayor número de personas de todos los estratos sociales, una opción de tratamiento eficaz y con resultados inmediatos, evitando el uso de medicamentos de altos costos y en muchos casos cirugías innecesarias que les permitirá gozar una excelente salud y en algunos casos mejor calidad de vida, usando como coadyuvante la herbolaria tradicional mexicana.

BREVE HISTORIA DE LA MAGNETOTERAPIA

Muchas culturas ancestrales, entre las que se encuentran la china, la hindú, la árabe, la hebrea y las antiguas dinastías egipcias, utilizaban imanes por sus propiedades terapéuticas. La leyenda cuenta que Cleopatra, para retrasar el proceso de envejecimiento, dormía con una piedra imán sobre la frente. En el siglo III a.C., Aristóteles escribió acerca de las propiedades curativas de los imanes naturales, que llamaba “imanes blancos”.

En el siglo I d.C., Plinio el Viejo, historiador romano, habló sobre la utilización de los imanes para curar los problemas oculares. Durante ese mismo siglo, algunos geománticos chinos empezaron a documentar lo efectos sutiles del campo magnético terrestre en la salud humana y la enfermedad después de utilizar brújulas de gran precisión para la exploración de las condiciones geomagnéticas.

En el siglo II, el célebre médico Galeno recomendaba el empleo de imanes para tratar el estreñimiento y diversos trastornos dolorosos. En el siglo IV, Marcel, el filósofo y médico francés, aconsejaba llevar un imán alrededor del cuello para aliviar los dolores de cabeza. En el siglo VI, Alejandro de Tralles utilizaba imanes para tratar el dolor de las articulaciones.

Después, durante el siglo X, el médico islámico Ibn Sina, también conocido como Avicena, afirmó que era capaz de tratar la depresión mediante la terapia magnética. Alrededor del año 1000, un médico persa documentó la utilización de imanes para aliviar dolencias como la gota y los espasmos musculares.

Un gran número de médicos y sanadores utilizaron los imanes para curar diferentes problemas médicos hasta el siglo XVI, cuando el célebre médico Paracelso no sólo abogó por los imanes para curar trastornos específicos, sino que además describió con detalle los diversos efectos curativos de las polaridades magnéticas en los seres vivos. Paracelso fue uno de los primeros en postular que la propia Tierra era un gran imán. En sus obras sobre terapia magnética, Paracelso defendía que el “imán es el rey de todos los secretos”.

En 1777 la Real Sociedad francesa de medicina examinó los estudios sobre curación magnética realizados por un abad francés llamado Le Noble. Sus informes sobre los efectos de los tratamientos magnéticos fueron tan favorables que concluyeron que el imán parecía destinado a desempeñar un papel tan importante en la práctica y la teoría médica como el que estaba comenzando a tener en el campo de la física experimental.

Curiosamente, unos pocos años después esa misma entidad condenó la obra sobre “magnetismo animal” de Franz Anton Mesmer, quien utilizaba “pases magnéticos” en sus pacientes al tiempo que aplicaba la energía del “magnetismo humano” por contraposición a las piedras imán magnéticas. Mesmer entendía la curación magnética según una teoría astrológica según la cual el sol, la luna e incluso la tierra, poseen energías magnéticas sutiles que pueden influir en el sistema nervioso humano y proporcionar energía al cuerpo. Las teorías de Mesmer se asemejaban mucho a las de Paracelso. Los dos afirmaban que existen un fluido magnético o una fuerza de la naturaleza invisible y sutil que se intercambia entre el cielo y la Tierra y que dicha fuerza magnética puede curar y proporcionar energía a los seres vivos.

Mesmer estaba convencido de que el ser humano posee una clase de magnetismo específico, que él denominó “magnetismo animal”, para distinguirlo de las limaduras de hierro o “ferromagnetismo”. Continuó su labor desarrollando técnicas que permitieran captar y utilizar ese tipo de energía con el objeto de curar a sus pacientes. Mesmer solía sustituir la energía de los imanes permanentes que había utilizado por su propio magnetismo animal. Si bien no fue comprendido durante su época, en el siglo XX los investigadores han hallado pruebas de que tal vez Mesmer no se encontraba tan lejos de la verdad en relación con sus afirmaciones sobre el magnetismo animal.

Tan sólo unos ochenta años después, el famoso químico francés Louis Pasteur documentó los descubrimientos que había realizado en relación con los efectos de los imanes en el proceso de fermentación. Pasteur también desarrolló un tratamiento para la rabia, así como el proceso de esterilización de la leche (pasteurización). Pasteur se percató de que si colocaba un imán cerca de una cuba de fermentación llena de fruta (tal como se utiliza en la producción de bebidas alcohólicas), el proceso de fermentación era más rápido. En aquella misma época Samuel Hahnemann, el creador de la homeopatía, también experimentó con los imanes con fines terapéuticos y acabó defendiendo el uso de los imanes para tratar un gran número de trastornos de la salud.

El mayor defensor de la terapia magnética durante la segunda mitad del siglo XIX fue el doctor C., J. Thacher. Este médico explicaba que la energía de la vida provenía de la fuerza magnética del sol y era conducida a través de la sangre debido a su alto contenido en hierro. Aproximadamente un siglo después, en 1954, Linus Pauling recibió el Premio Nobel de Química por sus descubrimientos sobre las propiedades magnéticas de la hemoglobina, una sustancia presente en la sangre que contiene hierro. A mediados del siglo XX, el interés por la curación magnética aumentó rápidamente en países como la India, Rusia y Japón.

Los estudios efectuados durante los últimos 30 años han demostrado una notable similitud entre los efectos biológicos beneficiosos de las manos de un sanador y los efectos terapéuticos de los imanes permanentes en los seres vivos.

MAGNETISMO

Si aceptamos que la Tierra es un imán gigantesco , que todas las formas de vida están bajo la influencia de la fuerza magnética de los polos terrestres y que cada individuo está compuesto por células (cada célula es una unidad eléctrica), la aplicación del magnetismo en beneficio de los seres vivos es una opción sana y natural. La atmósfera que rodea la Tierra contiene cargas positivas y negativas (fuerzas magnéticas), que luego de ser incorporadas a los pulmones, pasan a la sangre. Las corrientes magnéticas provenientes de la Tierra y la atmósfera penetran en los músculos, en las grasas y en los huesos, fortalecen los nervios y actúan sobre todos los tejidos vivos.

Cada célula del cuerpo humano es una pequeña pila eléctrica. El ser humano está compuesto de billones de células, es decir, por billones de unidades eléctricas. Estas células vibran y oscilan en ciertas frecuencias y reciben de la atmósfera su funcionamiento eléctrico individual. Los campos magnéticos tienen la capacidad para reparar los tejidos.

El Biomagnetismo es el estudio del efecto de campos magnéticos en sistemas biológicos. Algunas de las aplicaciones más importantes de los electroimanes, son las siguientes:

1) Aplicaciones biológicas. Se sabe desde hace mucho tiempo que los campos magnéticos intensos afectan al crecimiento de plantas y animales. Así, se han utilizado electroimanes para generar campos magnéticos intensos y estudiar sus efectos en el crecimiento de plantas y animales y, además, analizar su efecto en el comportamiento de estos últimos.

2) Aplicaciones médicas. Las aplicaciones de los campos electromagnéticos con fines médicos tienen ya una larga tradición. Sin embargo, desde un punto de vista científico, las debemos considerar como un área todavía en desarrollo. Se han aplicado campos magnéticos para arreglar arterias, sacar tumores y para sanar aneurismas sin cirugía. También se estudia la influencia de los campos magnéticos en las funciones vitales del cuerpo humano. Para su uso en terapia es preciso utilizar campos de una intensidad mucho mayor que la que limitan las normas de seguridad para la radiación.

Acción del magnetismo en las plantas vivas

Al poner en contacto una planta con un campo magnético o cuando es regada con agua magnetizada, se puede observar un aumento de la velocidad de crecimiento, aumento de la longitud y de su peso. El uso de los imanes en aspectos biológicos no es nuevo, pero desde siempre, las propiedades sanadoras de los imanes y del magnetismo en general se han considerado marginales a la ciencia.

La influencia del campo geomagnético sobre el crecimiento de las plantas fue científicamente establecida por primera vez en 1862 por el químico francés Louis Pasteur (1822-1985). Pero en realidad, el padre de los biomagnéticos modernos es el Dr. Albert Roy Davies, que logró una patente en 1950 para tratar las semillas magnéticamente y conseguir así estimular su crecimiento.

Al estudiar la influencia de la orientación de las semillas durante el tratamiento magnético, se ha advertido un mayor crecimiento si el eje longitudinal de las semillas se halla orientado en la dirección norte-sur. Por otro lado, se ha observado que bajo la influencia del polo norte las plantas crecen altas y delgadas, mientras que bajo la influencia del polo sur crecen más cortas y gruesas. Por ejemplo, los plátanos regados con agua imantada con energía del polo sur se hacen más gruesos y dulces, mientras que los regados con agua imantada con el polo norte son más delgados y verdes.

Acción de los campos magnéticos sobre el agua

Debido a la naturaleza polar del agua, a su paso por un campo electromagnético se produce una ordenación en sus moléculas y ciertos cambios estructurales que se traducen en la variación de algunas de sus propiedades. Se pueden observar variaciones en los valores del pH y de la conductividad eléctrica, que son ligeramente mayores, disminución de la tensión superficial y viscosidad, así como el incremento de la solubilidad de distintas sales, principalmente de carbonato cálcico.

Al tratar el agua con imanes, ésta modifica algunas de sus propiedades; entre otras se hace más humectante y atraviesa con mayor facilidad las membranas de las células, facilitando su metabolismo.

EFECTOS DE LOS CAMPOS MAGNÉTICOS POLARIZADOS EN LOS SERES VIVOS

Para conservar la salud y la vida de los seres vivos, se requiere un estado de balance entre la energía magnética de polaridad Norte y la de polaridad Sur. Cuando este equilibrio se altera se presenta la enfermedad y entonces el equilibrio puede restablecerse con el empleo de magnetos, originando un proceso reversible de los trastornos y recuperando la salud.

Los efectos de la energía del polo Norte en los sistemas vivos son opuestos a los producidos por el polo Sur.
Cuando se coloca el polo norte de un magneto sobre la piel, se observan los siguientes fenómenos:
Disminuye el exceso de energía. El polo norte realiza una función muy similar a lo que en acupuntura llaman sedación o dispersión.

Reduce la hiperacidez de cualquier tipo. Se originan reacciones alcalinas debido a la disminución de los iones de hidrógeno, por lo que un tratamiento adecuado permite restablecer el estado de balance necesario en los tejidos con exceso de ácido.

Disminuye la intensidad de todos los dolores del sistema nervioso y los causados por excesos, hiperactividad, procesos infecciosos e inflamaciones. Generalmente desaparecen los dolores en pocos minutos.

Disuelve cristales de diferentes tipos.

Reducción de depósitos de calcio en las articulaciones artríticas de los niveles de iones de calcio anormales.

Se disuelven coágulos de sangre.

Desaparecen algunos tipos de tumores.
Reducción de la inflamación de los tejidos.
Reducción de la hiperactividad de los órganos.
Disolución de los materiales grasos, incluyendo el exceso de colesterol depositado en las venas y arterias.
Destrucción de los microorganismos de tipo patógeno e incremento de defensas ante infecciones.
Reducción de fiebre.
Incremento de iones de potasio.
Contracción cuando existe expansión anormal.
Vasoconstricción.
Disminución de la actividad de las proteínas.
Drenado de los fluidos acumulados.
Reducción del sangrado en los casos de heridas y hemorragias ligeras.
Atenuación de los síntomas en determinados casos.
Atracción de los glóbulos rojos y blancos a la zona donde se encuentra colocado el magneto, produciendo mejor oxigenación de los tejidos y reducción de las infecciones.
Efectos de la energía magnética suministrada por el polo Sur
La energía del polo sur se emplea en los casos de tejidos débiles, siempre y cuando no existan infecciones ni secreciones.
Incremento en el nivel de energía en el organismo. El efecto producido es el equivalente al de la tonificación en la acupuntura.
Incremento del nivel de acidez en los sistemas, órganos, tejidos y células, reduciendo los estados de alcalinidad hasta lograr el balance adecuado.
Incremento de la concentración de iones de hidrógeno.
Incremento del sistema de desarrollo de los sistemas vivos.
Aceleración de los procesos metabólicos.
Incremento del dolor.
Incremento de fluidos y sobre todo de su circulación por el cuerpo, debida ésta a la dilatación de los capilares.
Incremento en la producción de glóbulos rojos.
Incremento en la flexibilidad de los órganos y tejidos.
Irritación de los tejidos en algunos casos de sobre exposición a los efectos del campo.
Apertura de los conductos obstruidos, originada por su expansión y por el incremento de su flexibilidad
Incremento de la actividad de los órganos y estimulación de sus funciones.
Fortalece las funciones cardíacas y una exposición a los campos muy prolongada puede producir taquicardia.
Fortalecimiento de los tejidos débiles.
Crecimiento acelerado de los tejidos normales. En los casos de fracturas, la soldadura es de tres a cinco veces más rápida.
Crecimiento de microorganismos por lo que se debe tener mucho cuidado de no emplear la energía Sur cuando existen infecciones, ya que ésta estimula todas las formas de vida, sin discriminar si son deseables o indeseables.
Expansión cuando existen contracciones anormales.
Vasodilatación.
Incremento de la actividad de las proteínas.
Incremento en los iones de sodio.
Incremento en los síntomas agudos en algunos casos.

BENEFICIOS DE LA APLICACIÓN DE IMANES EN LA SALUD

En el caso de las quemaduras tratadas con campos magnéticos negativos, se consigue un alivio completo del dolor, debido a la absorción de los iones polarizados positivamente que se forman sobre la zona afectada. El dolor crónico y otros padecimientos humanos remiten rápidamente con la aplicación de campos magnéticos generados por imanes de mediana densidad.

La aplicación de la Terapia con imanes contribuye a regular la tensión arterial alta, controla la osteoporosis, disminuye las neuralgias, controla la diabetes, corrige el asma y elimina el dolor de las articulaciones. Los imanes de campo magnético permanente (la fuerza del imán permanece activada por muchos años) tienen acción positiva sobre la circulación sanguínea, actúan en los trastornos del sistema linfático y estimulan la capacidad autocurativa de los seres vivos. Además de actuar sobre los aspectos netamente orgánicos, el Biomagnetismo también estimula la actividad mental y tiene efectos sobre los procesos neuronales.

Los imanes permanentes desafían al proceso de envejecimiento. La ciencia del biomagnetismo demuestra que se produce la renovación de los tejidos celulares.

Las funciones orgánicas tienden al equilibrio cuando recuperan el campo magnético perdido por distintas circunstancias que se atribuyen al estilo de vida moderno.

Desde el punto de vista de la Biomagnética, la salud está basada en el equilibrio de la frecuencia vibratoria de las células, mientras que la enfermedad es tan sólo un cambio anormal en la vibración celular.

La aplicación de la Terapia con imanes se apoya en el principio de la restauración de la vibración natural.

La acción terapéutica de los imanes es mucho más rápida que la aplicación del calor, los rayos infrarrojos, las píldoras antiinflamatorias, las infiltraciones y otros métodos conocidos en terapia del dolor. La aplicación de calor no puede estimular la capacidad reparadora de un tejido lesionado, éste necesita un aporte de sangre oxigenada. La recuperación de un músculo necesita que se consiga el aporte necesario de sangre en la región afectada.

¿Porque somos magnéticos?

Todas las enfermedades y estados previos, están causados o acompañados por oscilaciones electromagnéticas, no hay fenómeno patólogico sin la presencia de oscilaciones patólogicas o patógenas en o alrededor del cuerpo. En el cuerpo de cada paciente también actúa, junto a las oscilaciones electromagnéticas patólogicas (inarmónicas), oscilaciones electromagnéticas sanas (armónicas). Las oscilaciones patológicas perturban los procesos de naturaleza vital y el estado de equilibrio del cuerpo. Este enferma si el proceso regulador ya no es capaz de mantener el equilibrio.

Estas oscilaciones, ahora las podemos entender, gracias al descubrimiento de la doctora mexicana Esther del Río, de que en nuestro cuerpo existe óxido férrico y óxido ferroso, o, sea magnetitas. La Dra. del Río, en 1986 dio a conocer al mundo sus trabajos en relación al cuerpo magnético o electromagnético (vital o energético) del ser humano que se conforma por macromoléculas de magnetitas de ferroso-férrico, afirmando que “Estamos formados de un sistema de macromoléculas que forman una red exterior de células. Se trata de una red ferroso-férrica que tiene corriente eléctrica y electromagnética. Calculamos que el cuerpo tiene cerca de cien millones de estas partículas”. “Se trata de todo un sistema que indica que existe una geografía especial dentro del cuerpo donde se ubican campos magnéticos. Este sistema muestra que no se trata de centros o zonas con fenómenos aislados de electromagnetismo, sino que hay una organización y funcionalidad perfectamente correspondida” .

“Todas las células están en tercera dimensión, y las partículas de fierro no pueden tener forma esférica o piramidal. Su distribución no es uniforme y están rodeadas de glucoproteínas. No sólo es importante la forma de las moléculas, sino incluso el color que tienen, porque se sabe, el color es vibración y afecta la longitud de onda. La magnetita es un tetraedro cuando está en oxidación y cuando está reducida tiene forma cúbica. Todas las magnetitas se comunican entre sí. Cuando una de las partículas está oxidada, la otra se reduce, por lo que genera una diferencia de carga y por ende, se crea un campo magnético por el que fluye corriente”.

¿Qué es el Par Biomagnético?

La teoría de la Dra. Del Río, establece una red de células, ferroso-férrico con corrientes eléctricas y electromagnéticas, esto es, campos magnéticos que permiten las relaciones bioquímicas, de información y de comunicación de las células, lo que explica la base del Biomagnetismo Médico y la bioenergética. Nos permite comunicarnos magnéticamente con las células que conforman el cuerpo del paciente para despolarizar el potencial de hidrógeno (pH), distorsionado por el “Par Biomagnético”, que el Dr. Isaac Goiz Durán definió como: “El conjunto de cargas que identifican una patología y que está constituida por cargas principales de polaridad opuesta que se forman o expresan de la alteración fundamental del pH de los órganos que la soportan” (10), aplicando dos cargas magnéticas de polaridad contraria superiores al par a despolarizar, para volver a su neutralidad el pH, que por la distorsión magnética se acidificó y alcalinizó, según sea el caso.

El Par Biomagnético podríamos graficarlo como la existencia en el cuerpo de puntos específicos que van hermanados y presentando polaridades magnéticas contrarias, Norte y Sur como en un imán común. Al igual que en el caso de los puntos de acupuntura, la ubicación de estos pares biomagnéticos están ya definidos por el Dr. Goiz en un mapa del cuerpo.

Lo sorprendente es el descubrimiento de que cuando estos pares se desequilibran, en el polo sur de ellos se concentran focos de determinados virus (ya identificados por sus nombres) en un ambiente de pH ligeramente más ácido, mientras que en el polo norte se ubican ciertas bacterias también previamente identificadas, pero en un medio de pH algo más alcalino que en el resto de los tejidos.

El Dr. Goiz logró determinar además que entre ambos focos de virus y bacterias se establece una comunicación a distancia, en forma de ondas electromagnéticas, en lo que se conoce como biorresonancia magnética (absorción de energía por los átomos de una sustancia cuando son sometidos a campos magnéticos de frecuencias específicas) vibracional y energética entre dos órganos de polaridad contraria (obedeciendo las leyes de atracción magnética de la física), lo que permite la retroalimentación energética entre dichos microorganismos, los que se potencian en su virulencia y capacidad de resistencia frente a los anticuerpos del sistema inmune.

El Dr. Goiz, define tres elementos torales para el Par Biomagnético:

1.- El polo positivo que se genera por exceso de H+ (hidrogeniones) en donde el pH+ es ácido y da lugar a la presencia y desarrollo del virus.

2.- El Nivel Energético Normal (NEN) es donde el pH+ es neutro y donde se llevan a cabo todas las funciones vitales normales de un organismo humano sano.

3.- El polo negativo que se genera por déficit de H+ y por presencia de radicales libre complejos con polaridad negativa, en donde el pH+ es alcalino dando lugar a la presencia y desarrollo de bacterias y otros gérmenes.

Ejemplo de puntos entre los que pueden formarse pares biomagnéticos. Las cargas energéticas del Par Biomagnético tienen la misma intensidad, de carga, la misma frecuencia bio-magnética y el mismo número de partículas elementales y la misma frecuencia bioenergética, de tal manera que al enfrentar una carga con su polaridad contraria, por efecto de la inducción magnética, se anulan sus potenciales respectivos y en ese momento, al restaurarse el equilibrio natural del pH+, los virus pierden información genética y las bacterias el medio alcalino favorable para su metabolismo y reproducción. Cuando a través de un singular test se identifican los pares biomagnéticos desequilibrados e infectados, sobre los puntos correspondientes de estos pares, se colocan imanes de la misma polaridad y de una fuerza superior a los 1000 gauss, lo que produce una interrupción de la retroalimentación energética y simultáneamente se tiende a corregir el pH alterado. Esto redunda en el exterminio de los mencionados microorganismos que pierden su sustento energético.

Hay que destacar que el Biomagnetismo extermina con gran efectividad especialmente a los virus, lo que la medicina convencional hasta la fecha no consigue. Por su pequeñísimo tamaño y rapidez de reproducción el virus no soporta el impacto magnético que altera su ADN y produce un verdadero cortocircuito en su estructura electromagnética. Al liberarse de estos indeseables huéspedes el paciente experimenta substanciales mejorías.

Si consideramos que los virus están presentes en la gran mayoría de las enfermedades, algunas de ellas consideradas como incurables por la medicina oficial, entonces podemos imaginar los alcances extraordinarios que el Biomagnetismo tiene para la salud humana.

A la fecha se han estudiado, diagnosticado y atendido con Biomagnetismo, durante doce años aproximadamente a unos 60,000 pacientes, llegando a conclusiones muy importantes. El Biomagnetismo médico, por ser un procedimiento de orden físico y natural, así como externo, no produce iatrogenia ni efectos colaterales indeseables.

El Biomagnetismo médico es también un procedimiento preventivo de la salud, al detectar oportunamente la patología, aún antes de su manifestación clínica.

Esto posible a través de la aplicación de los campos biomagnéticos de mediana intensidad producida por imanes naturales, del orden de 1.000 a 30,000 Unidades de Imantación (GAUSS) para proceder a restaurar la salud.

La admirable simpleza de este sistema permite trabajar con imanes potentes pero inofensivos, de distintas formas, con los cuales se consiguen contundentes resultados. Frecuentemente se usan imanes redondos como monedas, forrados con cuero para facilitar su manipulación y con colores para marcar la polaridad de cada cara del imán.

A la fecha se han descubierto e identificado plenamente 250 pares biomagnéticos regulares, veinte especiales y once disfuncionales; que a su vez identifican energéticamente al mismo número de patologías de los organismos humanos.

¿Como cura el par biomagnético?

Para entender mejor este sistema entendamos pues que “el Par biomagnético, es el conjunto de cargas que identifican una patología y que está constituido por dos cargas principales de polaridad opuesta, que se forman a expensas de la alteración fundamental del pH de los órganos que las soportan” .

De esta dualidad se desprende el (NEN) o nivel energético normal. El NEN se refiere a los límites bioenergéticos en donde se llevan a cabo los procesos metabólicos celulares de los organismos humanos, en razón de la temperatura (36 a 37°C), la absorción electromenética (400 Amstrongs) y el pH que debe tener un valor muy próximo al neutro de la escala convencional.
En estas condiciones de normalidad se llevan a cabo todas las funciones fisiológicas, bioquímicas, inmunológicas, psicológicas e incluso energéticas.

La alteración de este equilibrio obedece a la ley física del “Todo o Nada”, esto implica que una vez rebasado cierto límite energético, que en este caso es de 1000 Gauss, se da una polarización celular persistente aún si el fenómeno que lo causó ya no existe. Por medio de la colocación de los imanes se pretende despolarizar a la célula, utilizando magnetos que tengan más de 1000 Gauss para que este cambio sea efectivo y definitivo.

Al detectar la polarización de un órgano, condiciona como consecuencia la polarización de otro órgano en sentido opuesto, de tal forma que uno sea positivo y otro negativo, presentando la misma intensidad de carga, la misma frecuencia biomagnética y el mismo número de partículas elementales. Debido a esto sólo se puede desactivar cada par bomagnético empujando sus cargas internamente una con la otra pero no la de un par contra otro, para llevar así, a los órganos involucrados a su naturalidad.

El impacto que se realiza por inducción a través de la aplicación local de los imanes con la polaridad deseada de ambas cargas respectivamente, no aumenta ni disminuye energía al ser humano, sino que neutraliza al ser humano sin provocar lesiones ni iatrogenias.

En el órgano con polaridad positiva se suscitarán una serie de fenómenos a consecuencia de este cambio biomagnético, los cuales se inician con la acidosis, acortamiento de la materia, seguida por la disfunción y finalmente por la regeneración del mismo.
Por otro lado tenemos que al órgano con polaridad negativa le sucederá todo lo contrario, esto es, alcalosis, distensión de la materia con edema y por lo tanto disfunción y degeneración de éste.

El diagnóstico se hace de manera cualitativa e indirecta, identificando los polos biomagnéticos, debido a su resonancia energética del polo negativo del imán con el organismo en estudio o bien utilizando la bioenergética en la cual las manos del operador actúan como el imán, esto dependerá directamente de las habilidades del terapeuta y se rastrea el cuerpo según los pares biomagnéticos ya identificados que nos refieren particularmente a cada enfermedad y su origen, llámese microorganismo o bien disfunción orgánica.

De esta forma obtendremos respuesta del hemicuerpo derecho mediante su elongación o acortamiento, lo cual se hace más evidente en los miembros inferiores del paciente, jalándolos ligeramente y verificando con el tacón del zapato dicho fenómeno, detectando los cambios del pH que alteran a un órgano específico y su polaridad para poder finalmente impactar las cargas por medio de los magnetos, reestableciendo así su NEN.

Podemos así establecer que el biomagnetismo es un procedimiento de orden físico y natural, así como externo, que no produce efectos colaterales. Es un sistema de curación alternativo que no se contrapone con ningún otro método terapéutico. También es un método preventivo de la salud porque se pueden detectar, diagnosticar y curar oportunamente enfermedades. Aún antes de las manifestaciones clínicas.

LA HERBOLARIA COMO COADYUVANTE AL PAR MAGNÉTICO

A todo conocimiento de la medicina moderna como el biomagnetismo médico es importante recurrir al conocimiento ancestral con plantas medicinales socializando cada vez mejor el trabajo médico. La herbolaria es un arte antiguo para curar una gran cantidad de padecimientos con la utilización de hierbas medicinales con diferentes métodos, como; Té, infusión, jarabes, aceites, jabones, vinos, tinturas y microdosis.

En este artículo, presento los resultados obtenidos para los diversos tratamientos empleados en las enfermedades donde se utilizó el biomagnetismo y como coadyuvante la herbolaria, en especial, resultados obtenidos en la investigación realizada con microdosis, por la Dra. Teresita de Jesús Tello Baeza en su tesina “Antología de estudios basados en biomagnetismo y bioenergética médica,” donde utilizó la bioenergética médica para saber qué planta se podría utilizar para cada uno de los pares biomagnéticos, esto es, en cada paciente que fue tratado con biomagnetismo médico le realizó; en primer lugar, el rastreo de todos los pares biomagnéticos, posteriormente se preguntó (utilizando la bioenergética médica) si requería tratamiento de herbolaria y cuál era la planta indicada para el par magnético encontrado. De tal manera recopiló diversos tratamientos para cada uno de los pares biomagnéticos y patologías asociadas a ellos, los cuales se muestran en la tabla 1 (nótese la similitud de algunos tratamientos con los de la herbolaria tradicional mexicana, solo se muestran algunos de los pares biomagnéticos más comunes).

Las diferencia y similitudes entre la Alopatía, Herbolaria y Microdosis; son básicamente que la herbolaria utiliza plantas, vegetales, minerales y animales para aliviar sus enfermedades desde la antigüedad, en cantidades naturales existentes en la planta medicinal. La alopatía, se basa en la ley de los contrarios (al signo o al síntoma que se le debe combatir) mediante sustancias de origen vegetal, animal, mineral o sintético – químico, en cantidades concentradas de regulares a grandes, las cuales provocan efectos colaterales. Mientras que con microdosis, las dosis son cercanas a la homeopatía, son del orden de infinitesimales, dosis mínimas y atóxicas. La homeopatía se basa en aplicar dosis infinitesimales mínimas de sustancias que provocan lo mismo para combatir lo mismo. La alopatía y la homeopatía se administran generalmente por vía oral con solvente y son absorbidas por vía sanguínea en los intestinos, en las microdosis la absorción se realiza por las terminaciones nerviosas linguales, con un vehículo hidro-alcohólico desencadenando efectos neurohormonales.

Por lo anterior, se concluye que lo más utilizado y aceptado por la herbolaria, es la microdosis, ya que teniendo preparadas las tinturas y el vehículo, es sumamente sencilla la elaboración de éstas.

En conclusión puedo afirmar que el biomagnetismo médico, desde el punto de vista estomatólogico es sumamente coadyuvante en cualquier tratamiento y ramas de la medicina, beneficiando al paciente ya que se disminuye el tiempo, costo y molestias en el paciente y lo más importante poder ver el estado de ánimo de los pacientes curados. 30.000 unidades de imantación (GAUSS) para proceder a restaurar la salud.

NOTA: Has Clic sobre las tablas para ampliarlas.

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7 Comments

  1. Milagros Casas

    Milagros Casas

    29/07/2016 at 07:02

    Interesantes propiedades de los imanes Abraham Saavedra Elba Claudio Delgado Fiorela Nataly Martin Cóndor Víctor R. Portocarrero

  2. María Isabel González Vicent

    María Isabel González Vicent

    20/03/2016 at 11:46

    ¿ Se puede utilizar cuando se llevan empastes de amalgama ?

  3. Ana Farias

    Ana Farias

    19/03/2016 at 14:05

    Enrique Cancino Pinto

  4. Hannia Calderon Perez

    Hannia Calderon Perez

    19/03/2016 at 01:31

    Excelente y detallado artículo. Yo me estoy tratando con biomagnetismo una dolencia de la espalda que me tiene muy mal. Espero en Dios que sane pronto.

  5. Milagros Reguero

    Milagros Reguero

    18/03/2016 at 23:34

    Que precio tiene ? Donde se compra?

  6. Habitos De Rockefeller

    Habitos De Rockefeller

    18/03/2016 at 23:00

    Super 🙂

  7. Ayurveda Atman

    Ayurveda Atman

    18/03/2016 at 22:59

    Excelente Artículo

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